Senado presenta proyecto para regular transferencias y reforzar equidad en deportes universitarios
Una nueva iniciativa bipartisan busca regular transferencias, acuerdos de NIL y proteger deportes no comerciales en universidades de Estados Unidos para equilibrar la competencia.
El Senado de Estados Unidos introdujo un proyecto de ley destinado a establecer un marco regulatorio que estabilice y equilibre las competencias deportivas universitarias, especialmente entre las conferencias con diferentes niveles de ingresos. El Protect College Sports Act busca regular aspectos clave como la transferencia de estudiantes deportistas, acuerdos de nombre, imagen y semejanza (NIL) y la protección de disciplinas no comerciales.
El proyecto propone que los atletas universitarios puedan realizar una sola transferencia sin perder elegibilidad, eliminando las excepciones existentes por cambio de entrenador, cierre de programas deportivos o situaciones de violencia sexual. Además, establece que cualquier ingreso por NIL que supere los $600 debe ser declarado, aunque prohíbe acuerdos que intenten evadir el límite de distribución de ingresos a deportistas, fijado en $20.5 millones por universidad según un acuerdo previo entre la NCAA y la Cámara de Representantes.
Actualmente, los fondos provenientes de colectivos impulsados por donantes externos permiten a instituciones con mayores recursos pagar más a sus atletas, situación que el proyecto busca limitar para favorecer una mayor competitividad entre universidades. Esto implica prohibir el financiamiento de terceros que escape al tope de ingresos, buscando nivelar el terreno para instituciones menos favorecidas.
El proyecto también regula la figura de los agentes deportivos, quienes deben certificarse bajo la nueva ley, con un límite del 5% en sus honorarios. Se establecen sanciones para aquellos que incumplan estas normas, incluyendo multas y pérdida de certificación.
Un foco especial del Protect College Sports Act está en resguardar los deportes no comerciales, entre ellos los programas femeninos y olímpicos, obligando a las universidades a mantener al menos las mismas oportunidades de becas y plazas en sus plantillas deportivas que en el ciclo académico 2024-2025. Asimismo, impide que entrenadores o personal clave del fútbol colegial cambien de programa durante la temporada, evitando desestabilizaciones repentinas.
Este proyecto comparte similitudes con el SCORE Act impulsado en la Cámara de Representantes, aunque este último se ha estancado y fue retirado de la agenda de votación. Entre las diferencias principales, el SCORE Act etiquetaba a los deportistas universitarios bajo una categoría distinta dentro del régimen regulatorio.

