Día inaugural del Mundial 2026 destaca por múltiples expulsiones y polémica por VAR
El arranque del Mundial 2026 sorprendió con tres tarjetas rojas en un solo partido, intensos debates por decisiones del VAR y la implementación de pausas obligatorias para hidratación.
El debut del Mundial 2026 marcó una jornada notable por una inusual cantidad de tarjetas rojas, que casi igualó el récord histórico en un solo partido del torneo, y una controvertida intervención del VAR que generó debate sobre su impacto en el ritmo del juego. A esto se sumó la introducción oficial de pausas para hidratación, que también provocaron reacciones encontradas entre técnicos y espectadores.
En el encuentro principal del día, la selección mexicana logró una victoria de 2-0 sobre Sudáfrica, pero el episodio más destacado estuvo en la expulsión de tres jugadores: Yaya Sithole, Themba Zwane y César Montes. Esta cifra prácticamente igualó las cuatro tarjetas rojas mostradas durante todo el Mundial en ediciones recientes (Rusia 2018 y Qatar 2022), y quedó a apenas una de igualar el récord de expulsiones en un solo partido establecido en 2006, cuando Portugal y Holanda protagonizaron la conocida “Batalla de Nuremberg”.
El árbitro brasileño Wilton Sampaio inicialmente optó por no sancionar con roja a Zwane después de una acción sobre Roberto Alvarado, pero tras consultar el monitor en el campo gracias al VAR, terminó expulsándolo por conducta violenta. La decisión, que se basó en imágenes poco claras, fue cuestionada por jugadores y técnicos, incluidos el seleccionador sudafricano Hugo Broos, quien consideró que fue una sanción excesiva y no una falta clara. Esta situación refleja nuevamente la controversia que rodea el uso del VAR en el fútbol internacional, donde la interpretación de ciertas jugadas genera polarización y afecta la percepción del árbitro como árbitro central del encuentro.
Otro cambio destacado en este Mundial fue la implementación de pausas obligatorias para hidratarse, una por cada parte del encuentro, medida que busca preservar la salud y el rendimiento de los futbolistas ante las condiciones climáticas, especialmente en regiones cálidas. Sin embargo, esta innovación no convenció a todos: algunos entrenadores expresaron preocupación por la posible pérdida de ritmo e impulso durante el partido, mientras que ciertas transmisiones televisivas optaron por interrumpir la señal durante estos intervalos, afectando la experiencia de los espectadores.

